Heroes de Punta Arena

12 Vuelta a PuntArena
Oro, perros y retorno glorioso

Tras descansar procedimos a seguir explorando el lugar para evitar que no quedara ningún otro maligno. En una sala encontramos una pila de monedas de oro que llegaban desde el suelo hasta el techo por una columna, tras notar que habia hechizos mágicos en la columna y parece mucho una trampa decidimos no trastear mucho con ella ni coger ninguna moneda para evitar males mayores.

También encontramos una cripta con tres sarcófagos pero antes de que nos diéramos cuenta, tres sombras, los espíritus de los enterrados ahí, nos atacaron y presentaron dura batalla. Si no fuera por nuestro valiente compañero paladín que los mantuvo a raya, posiblemente habríamos perecido.

Lamentablemente encontramos una puerta con una extraña cerradura no mágica que no pudimos abrir al no disponer de herramientas aunque no se escuchaba nada al otro lado.

Volvimos al piso de arriba y con sumo sigilo retrocedimos hasta llegar a la catedral donde antes encontramos un gran número de goblins y Nuala realizando algún tipo de ritual. Sin embargo, está vez la sala estaba vacía a excepción de un par de monstruos parecidos a perros como el que acompañaba a Nuala cuando la derrotamos. Esta vez, Desna parecía sonreírnos ya que el combate fue rápido y victorioso para nosotros, los héroes de Puntaarena.

Tras asegurarnos de no dejar nada sin explorar salvo la puerta de la cerradura extraña, acordamos volver al pueblo para dar la noticia, así que tras recoger el caballo que salvamos y que tras comer tenía mucho mejor aspecto, emprendimos la vuelta a Puntaarena.

Puntaarena se encontraba a salvo por ahora ya que parecía que los goblins supervivientes habían huido tras a muerte de su jefe. Posiblemente se reagruparían y encontrarían un nuevo líder pero pasaría sin duda mucho tiempo antes de que intentaran algo en nuestra contra y más ahora que no contaban con la ayuda de Nuala.

Nos encontramos al dueño del caballo que agradecido de volverlo a ver, nos dio una humilde recompensa aunque Matondo estaba triste pues se había encariñado del animal.

La alcaldesa estaba tan agradecida que nos regalo una casa de un lugareño muerto durante el asalto goblin que no contaba con parientes. Sin duda, ver el pueblo y sus habitantes a salvo gracias a nuestra ayuda, nos enorgullecía. Pero era hora de un merecido descanso…

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11 La muerte de Nuala
Luchas, hechiceras taimadas y perros de la muerte

Conseguimos recuperar la compostura y calmar al enano, bajamos cuidadosamente con intencion de hacer el mayor dañor posible y escapar si nos vemos superados.
Tras acabar con cuatro goblins y una cantora encontramos una sala con pinturas hechas por goblin. Los dibujos muestran lo que parece puntaarena destruido y un enorme goblin encima ¿un dios? No perdemos tiempo y seguimos explorando las salas que nos quedaban.

Entramos en una sala que parece de estudio con utensilios de arqueologia y algunas notas que hablan de una bestia susurrante y de planes para atacar Puntaarena. Hay una pueta bloqueada detras de la que oimos la voz de una mujer lanzando conjuros. Conseguimos traspasar la puerta y comprobamos que es la hechicera de piel oscura de la que nos hablo Gormoth. La lucha con la hechicera se hace dificil pues la mujer demuestra ser astuta y tras rociar la sala con el hechizo de grasa y con una conjuro de imagen multiple consigue evitar nuestros ataques esperando ayuda. De repente consigue lanzarse un conjuro de invisibilidad y comprobamos por las huellas en la grasa que se abre una puerta secreta que conduce escaleras abajo y yo me lanzo corriendo en su busqueda avanzando hasta pasar una sala con estatuas y llegar a otra donde se activa un trampa con cuchillas. A pesar de ser cuidosos no conseguimos encontrar a la hechicera que debio huir aprovechando algun descuido.

Tras la trampa con cuchillas, llegamos a una sala que parece otro templo de Lamashtu con una fuente de agua impia y nos encontramos ahi a Nuala y un perro monstruoso como los que vimos en la otra habitacion. la lucha fue cruenta y los adversarios dificiles pero conseguimos sobrevivir y acabar con ellos aunque no sin recibir muchas heridas y agotar nuestros conjuros por lo que decidimos descansar antes de continuar.

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10 El ritual interrumpido
El lugar equivocado en el momento equivocado

Después de acabar con Orick, revisamos más habitaciones de lo que parecían aposentos de los colaboradores de Nuala. Así, encontramos la habitación vacía de Tetsuo con notas y planes del asalto a PuntArena y de la fábrica de cristales de su padre. Y otra que debía pertenecer al bugbear del que nos hablo Gormuth, abandonada con restos de pájaros.

También encontramos otra habitación que debía pertenecer a la hechicera de piel oscura en la que encontramos una antorcha siempre ardiente y también otra lujosa y elegante habitación con un bello escritorio que suponemos que pertenecia a Nuala.

Interesante, todas las habitaciones salvo la de Orick estaban vacías y parecían no usarse a menudo.

En otra habitación encontramos lo que parecía una despensa con restos de perros y un fuerte olor a vinagre y también una cárcel, con un horrible rincón destinado a la tortura de prisioneros. Prisioneros que no encontramos tristemente.

Recorriendo sigilosamente los pasillos de este nivel, al otro lado de la puerta de una habitación escuchamos gemidos y risas. Parecía que alguien estaba aprovechando bien el momento y darle al gozo carnal por lo que decidimos entrar para tomar ventaja de pillar desprevenidos a los amantes.

Lo que vimos nos chocó, eran el bugbear junto con tres hembras goblin desnudas. Matamos sin mucho problema al bugbear y atamos a las hembras para evitar que dieran la alarma.

Al entrar en otra sala vimos lo que parecía un templo a Lamasthu con una enorme estatua de la terrible diosa y un altar. Presenciamos a Nuala realizando un ritual junto con dos terroríficos perros fuera de este de plano y un numero de goblins que calculamos en torno a 20. Lamentablemente, ellos también se dieron cuenta de su presencia y se lanzaron como posesos a por nosotros por interrumpirles.

Dado que nos sobrepasaban en número y poder, decidimos huir pero los perros comenzaron a aullar lo que provoco terror en nuestro compañero enano así como en muchos de los goblins. Nuestro compañero enano comenzó a correr despavorido huyendo de allí hacia el piso superior, a mi me parecía un buen lugar para atrincherarnos por lo que le seguí e intentar calmarle mientras Matondo nos cubría la huida atacando a los goblins..pero la cosa pinta muy muy mal para todos nosotros.

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09 La muerte de ArrancaPepitas
Goblins correosos, monstruos que comen cantimploras y mal rollo.

Seguimos explorando la fortaleza goblin y encontramos una sala que por los ruidos y voces están discutiendo o dando ordenes por lo que al no tener forma de atrancara la puerta, continuamos explorando para volver a esa sala después.

Encontramos unas escaleras que bajan y también una sala con mal olor en la que seis goblins duermen en dos camastros. Mientras ejecutábamos sin piedad a los goblins dormidos se escucho el sonido de un cuerno que asociamos con que se había dado la alarma y descubierto nuestra presencia. Sin mucha oposición acabamos con los goblins de esa sala y tras explorar otra torre de vigilancia, volvimos a la sala que habíamos dejado para luego. Al entrar en ella, ¡nos estaban esperando!

Se trataba de Arrancapepitas, el jefe goblin de la tribu de la cima del cardo que montado en un gecko gigante lanzo a sus tropas hacia nosotros lleno de ira. Junto a él se encontraba una goblin cantora y varios guardias goblins pero algunos de ellos habían escalado por las columnas y escondidos ahí nos disparaban flechas, lo cual dificultaba la lucha aún más.

Arrancapepitas se mostró un oponente difícil y puso en aprietos a nuestro paladín hasta casi hacerle caer pero con la ayuda de su Dios y varios hechizos de curar lanzados por mi, sobrevivió y una vez el Grunyar acabó con la bardo goblin que se encargaba a su vez de curar a Arrancapepitas, desplegó toda su fuerza en el líder goblin derrotando de manera sangrienta. No era malo el botín que tenia el jefe goblin y la bardo cantora y exploramos tanto esa sala y también varias aledañas como una sala donde guardaban la carne de perros, caballos y también ¡carne humana!; una armería con bancos de trabajo donde confeccionaban los goblins sus toscas armas y armaduras. También encontramos los aposentos de Arrancapepitas donde había una gran llave y también una símbolo sagrado de la malvada dios Lamashtu que guardamos para poder destruirlo más tarde de la mejor manera posible.

Una vez comprobamos que toda esa planta estaba revisada, decidimos descansar para poder afrontar el siguiente nivel de la fortaleza y las aberraciones que sin duda nos aguardaban ahí.

Me levante mucho mejor sin las molestias por el contacto de los perros goblin y bajamos con cuidado las escaleras adentrandonos en lo que parecían corredores hechos por piratas y contrabandistas y parte del suelo estaba inundado con agua pero era posible ir avanzando incluso para el enano. Así, llegamos a un lugar desde el que había una hermosa vista del golfo Varisiano y distraídos como estábamos por la belleza del paisaje, sufrimos el ataque de un monstruo, un tentamort que se esforzaba por atrapar y axfisiar a nuestro amigo paladin. Acabamos con el y nos sorprendimos que en el interior de sus entrañas habían valiosas gemas y una cantimplora de agua bendita.

Continuamos la exploración viendo en las paredes de una sala indicios del culto a la diosha lamashtu y una puerta decorada de forma horrible con figuras deformadas que preferimos dejar para luego ya que invitaba a que en su interior podría encontrarse algún oponente correoso, quizás la mismísima Nuala a la que buscábamos por ser responsable de semejantes atrocidades.

Revisamos otra zona donde encontramos una sala con pequeñas jaulas con paja dentro y una prisión. En un pasillo estrecho al intentar entrar una sala, nada más abrir la puerta nos atacó un gran guerrero humano armado con un escudo y una espada bastarda. Debía tratarse de uno de los mercenarios humanos de los que nos aviso Gormuth. El mercenario luchó fieramente con fuertes mandriles pero cayo bajo nuestro ataque combinado. Al examinar la sala de la que había salido el mercenario, encontramos unos papeles por los que supimos su nombre: Orick Vancaskerkin.

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08 La fortaleza de los goblins
Pumas, letrinas, caballos y muchos golpes

Decidimos seguir explorando la cima por si encontramos otra forma de entrar en la fortaleza y encontramos un refugio con un nido en el que hay pelo negro y rojo y según lo investigamos nos ataca un puma salvaje. Acabamos con él y sin casi tiempo para reaccionar, recibo una llamarada en la espalda. Se trata de un goblin armado con una espada en llamas y una varita de producir llama con la que me ha atacado, no sin problemas conseguimos reducirlo y atarlo para proceder a interrrogarlo.

Se trata de Gormuth, un goblin caído en desgracia ante su jefe, Arrancapepitas que prefiere la compañía y el consejo de Nuala. Gormuth nos cuenta que ademas de Nuala, Gormuth cuenta con la ayuda de un mercenario bugbear llamado Bruztamus, un humano que no habla apenas y que lleva una armadura metálica y una humana violenta de piel oscura que sospechamos que es una hechicera. También hay un elfo semielfo que pensamos que era Tsuto y que dice que es amante de la mujer de piel oscura.
Nos hace una oferta, si nos libramos de Nuala el convencerá a Arrancapepitas de que no ataquen más Puntaarena pero no nos fiamos de el. Nos da también información acerca de la fortaleza y los goblins (24 y unas cinco goblins cantoras) con los que cuenta Arrancapepitas.

Decidimos atarlo y dejarlo con algo de comida y agua para volver a el cuando terminemos con Gormuth y el resto de goblin.

Escondidos vemos como entrar en la fortaleza y parece que los goblin a la vista están entrenidos con una gaviota atada con una cuerda que sirve de blanco para un lanzamiento de piedras. Esperamos que la gaviota sobreviva el tiempo necesario para poder alcanzar nuestro objetivo.

Tras lanzar el hechizo de desvanecer a todos los miembros del grupo, decidimos avanzar por el puente colgante pero resulta ser una trampa que al activarse con nuestro peso, suelta los tablones. Nuestro hermano Grunyar cae a plomo al agua pero el paladín y yo conseguimos agarrarnos a las cuerdas. Con equilibrio consigo llegar hasta el otro lado, junto a la fortaleza para el Matondo cae también al agua. Afortunadamente los goblins siguen absortos en la gaviota con la piedra y no se enteran de nada.

Con ayuda de unas cuerdas consigo que suban y estamos de nuevo unidos para entrar en la fortaleza. Con cuidado vamos avanzando y explorando el terreno. Encontramos goblins dormidos tras comer pepinillos, salas con jaulas y conejos dentro de ellas, una sala de despiece con restos humanos. Tenemos un encuentro con varios perros goblin a los que por desgracia descubrí que soy alérgico, un caballo desnutrido de potentes pezuñas que los goblin habían encerrado y que liberamos para que nuestro paladin dispusiera de una montura a su nivel. Por fortuna, también encontramos un pequeño tesoro escondido tras una pared en las letrinas.

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07 En busca de los goblins
Qué tiene la zarzamora...

Me quedo a los cuidados del padre Zantus ya que estoy enfermo y mientras el paladín va de compras.

Tras un encuentro con la alcaldesa Deverin para ponerla al día de lo encontrado y hacer más compras para poder equiparnos adecuadamente, nos dirigimos a Cima del Cardo para acabar con los goblins. Por el camino nos encontramos a dos cucarachas gigantes que no suponen mucho problema, pero luego en el cementerio nos atacan varios gul que si fueron obstaculo. Durante la lucha, cae la hechicera pero logramos sobrevivir y hacemos noche para descansar y recuperarnos de las heridas.

El camino era difícil con un laberinto de zarzas a media altura que nos obligaba a ir agachados salvo a Grunyar. Encontramos marcas de mover algo pesado pero no sabemos que.

Encontramos una cueva con una agujero que da al mar pero nos da mala espina así que continuamos y nos encontramos con unos perros que nos atacan y un grupo de goblins bastante desnutridos que no son rivales.

Vemos lo que parece ser la fortaleza de los goblins apartada en una isla, con dos torres de vigilancia. Para llegar a ella, se ha de cruzar lo que parece un traicionero puente colgante. No parece posible el descolgarse por el risco, nadar y trepar de nuevo en el otro lado.

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06 Nuevas incorporaciones
Mutantes, zombis y extrañas salas

Acampamos en la sala de la estatua de una mujer con una espada que no pude identificar. Al estar herido, hice yo la primera guardia y un ruido me sobresaltó. Desperté a mis compañeros y tras parapetarnos, nos encontramos con un semielfo armado con un valioso arco. Se presento como Bellamy Blake y nos dijo que quería unirse a nosotros en nuestras aventuras. Aun con suspicacia por su aparición, decidimos mantenerlo a prueba puesto que alguien con habilidad y buen corazón puede ayudarnos en nuestra vida de aventureros. No quiso contarnos mucho de su pasado pero suponemos que se ira abriendo con el tiempo.

Al levantarnos, me encontraba mal, enfermo con fiebre, podía continuar pero desde luego que tendría que cuidarme al volver al pueblo. Sin duda el baño en esas aguas para capturar a la quasit me estaba pasando factura.

Continuamos la investigación de esas cuevas y llegamos a un sitio con varias celdas con una pasarela de madera en mal estado que requería de cierto equilibrio para pasar por ella. Bajando por una rampa pude reaccionar antes de que unos engendros pecaminosos me hirieran, volviendo rápido hacia arriba y reagrupándonos, acabamos con ellos. Bellamy demostró tener pericia con el arco.
En las celdas no encontramos mas que huesos de desafortunados humanoides.

Llegamos a una sala que antaño sirvió para torturar a prisioneros viendo los instrumentos que allí había y la sangre seca y también encontramos una sala con tres puertas de piedra y un símbolo de una estrella de siete puntas encima de cada una de ellas. Para abrir las puertas se requería de una llave que no teníamos así que decidimos continuar la exploración y volver luego a ellas.
Entramos en una sala con varios fosos tapados con techos de madera. Mientras investigábamos que había en una de ellas, nos ataco por sorpresa un goblin muy grande y con tres brazos, parecía deformado, loco pero también peligroso. Aun armado, cayo fácilmente ante nuestra superioridad numérica. En los fosos encontramos varios zombis que eliminamos para acabar con su sufrimiento, yo rece una oración por su alma.
Encontramos una sala muy rara, con paredes rojas y varios objetos flotando: un cuervo muerto con gusanos, una botella de vino, un libro desgastado, una varita y un pergamino. Tras mucho debatir y tras varios intentos, con ayuda de unas mantas conseguimos coger el botín. La botella de vino era de las que tenia Ameiko en su posada, quizás algún regalo familiar que trajo Tetsuo para algún raro motivo.

Tas encontrar escaleras de subida y de bajada derrumbadas y en mal estado por donde no podíamos pasar, volvimos a la sala que nos quedaba por explorar, la de las tres puertas de piedra que con ayuda del ariete derribamos para encontrar algo parecido a tumbas con esqueletos de seres deformados, quizás experimentos fallidos. Algo terrible.

Con todo el dungeon explorado, decidimos volver al pueblo para determinar próximas acciones.

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05 Túneles y demonios
Contra los adoradores de Lamashtu

Interrogamos a Tetsuo quien confiesa ser responsable del ataque al pueblo y del robo del cadaver del Padre Tobyn. Nos cuenta que Tragapepitas, líder goblin…pero que el es partidario de utilizar más a la quasit, una especie de demonio menor. Su amada va a utilizar el cuerpo de tobin como ofrenda y ser mas poderosa liberando al demonio Melfeshnelor.Tras dejar unos días para que se recupere Ameiko, volvemos a investigar los túneles debajo de la fabrica de vidrios. Recorriendo los túneles, nos encontramos con dos engendros pecaminosos relacionados con el pecado de la ira y también nos encontramos un templo a la odiada diosa Lamashtu con una fuente de agua y una especie de lava que no desprende calor.
Entramos en otra sala con un altas de cráneos pulidos y un remanso de agua con un aspecto horrible. Encendidos por el odio ante esa aberración, nos giramos al escuchar una voz aguda acusándonos de entrar en el templo de la madre. Se trata de la quasit mencionada por Testsuo que antes de que podamos impedirlo, con su propia sangre invoca otros engendros y comenzamos la lucha. La quasit uso su invisibilidad para atacarnos mientras nos concentramos en acabar con los engendros y una vez muertos estos, volvimos nuestros esfuerzos contra la demonio pero gracias a su capacidad de flotar en el aire, se mantenía a salvo de nuestras armas. Se me ocurrió un plan cuando mi hechizo de carcajadas terribles hizo que cayera en el agua. Sin dudarlo, me lance al agua con una cuerda y conseguí atar sus alas y arrastrarla fuera del agua con lo que perdió la ventaja aérea.

Aun así, la lucha no fue corta pues aun maniatada, la quasit era peligrosa con sus garras y su veneno. Finalmente gracias a mi látigo, pude derribarla y así mis compañeros golpear su maldito cuerpo hasta acabar con ella.
Agotados y malheridos decidimos acampar para recuperarnos…

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03 La caceria del Jabali y una desaparición
El grupo crece con la vuelta de una amiga.

A la mañana siguiente recibimos una visita a la taberna, se trataba de Aldern Manovulpe, el noble al que salvamos la vida durante el ataque goblin. Apareció para darnos la gracias por nuestra ayuda y para invitarnos a una cacería de jabalís que iba a celebrar ese mismo día. Aceptamos más por su insistencia que por gusto y nos preparamos para asistir cuando se presento también nuestra amiga Vonesse. Una hechicera de la Ciénaga Espesa, amiga nuestra de la infancia que al final se animó a unirse a nosotros en nuestras aventuras. Vonesse decidió instalarse y conocer el pueblo mientras nosotros asistíamos a la cacería.

La cacería no fue mal, yo conseguí matar un jabalí y Grunyar otro mientras que Matondo sufrió un accidente sin importancia. Me quede los colmillos de jabali como recuerdo, me imaginaba que pronto me haria falta otra mula para llevar todos los recuerdos de mis hazañas.

A la vuelta al pueblo, me acerque a ver a la viuda del hombre muerto por el goblin a quien mataron mis compañeros para hacerla una pequeña donación para ayudarla en esos momentos duros. Me compadecía de ella y del pequeño por la ausencia de un padre como me había ocurrido a mi cuando nos abandono el mio.

Al volver a la taberna Bethana Corwin, una mediana que trabaja como camarera para Ameiko y es gran amiga suya, nos aborda preocupada. Ameiko ha desaparecido ya que ella no la había visto durante el desayuno ni en el resto del día y su habitación estaba vacía. Bethana encontró allí encima de la cama un trozo de papel que nos enseño. En la nota firmada por Tsuto, llamaba hermanita a Ameiko y revelaba sospechas de que el padre de ambos tenía algo que ver con el ataque goblin. Tsuto invitaba a Ameiko a venir a la fabrica de cristal de la familia a media noche sin decírselo a nadie por temor a que los lugareños pusieran complicaciones.

Preguntamos a Bethana por Tsuto y ella nos contó que era medio-elfo y que no se llevaba nada bien con Lonjiku, no así con su hermana a quien idolatraba. Bethana no se fiaba de Tsuto y temía que le hubiera pasado a algo a Ameiko por lo que nos rogó que la buscáramos. Al ser ya tarde y estar cansados, decidimos esperar hasta la mañana siguiente antes de ir a investigar la fabrica puesto que también tenia que recuperarse un poco de las heridas nuestro valiente paladín. Así que nos fuimos a dormir aunque a mi me costo al estar preocupado también por la enigmática mujer por la que siento una sincera amista si no algo más.

Nos levantamos muy temprano y tras comprobar que Ameiko no habia vuelto a la taberna, nos dirijimos a la fabrica de cristal para investigar lo ocurrido.

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02 ¡Somos heroes!
En PuntaArena

A la mañana siguiente, madrugué pronto para ver al Padre Zantus como me sugirió Ameiko, le enseñe mi marca de nacimiento y me hablo de un clérigo llamado XXXX en Magnimar que me podría ayudar. Le di las gracias e hice una buena donación puesto que tras el ataque, era necesario ayudar en lo posible.
Pronto se corrió la voz en el pueblo de nuestras hazañas y de la noche a la mañana pasamos de ser extraños forasteros a algo así como héroes locales. La gente nos saludaba y sonreía a nuestro paso e incluso en los establecimientos nos hacían descuento.
Fuimos llamados por el Alguacil Cicuta quien nos contó que el Padre Zantus había descubierto con horror que la tumba del anterior párroco había sido profanada y nos pidió acompañarlo hasta el cementerio para investigar.
Al llegar vimos que la puerta de piedra estaba rota y encontramos huellas de goblin. Entramos dentro de la cueva y nos atacaron un par de esqueletos. Derrotados fácilmente, pudimos explorar la tumba y comprobamos que el cuerpo había desaparecido.
Parecía como si el ataque de los Goblins hubiera servido de distracción mientras se robaba el cadáver del padre Tobyn. Nada bueno se podía espera de esto.
Al volver al centro del pueblo, un mensajero nos comento que la Alcaldesa quería vernos tanto al alguacil como a nosotros por lo que nos dirigimos al ayuntamiento donde conocimos a Shalelu Andosa, una bella elfa armada con un arco. La alcaldesa tras agradecernos nuestra ayuda, nos comento que Shalelu les ha ayudado mucho ya que conoce los bosques cercanos como la palma de la mano y es una enemiga implacable de los Goblins. La alcaldesa la consideraba como un miembro no oficial de la milicia de PuntaArena lo que dice la confianza que tiene depositada en ella el pueblo.
La bella Shalelu nos relató que PuntaArena no era el único pueblo asaltado por Goblins ya que había mucha actividad de estos pequeños saqueadores últimamente. Nos hablo de cinco tribus que hasta ahora estaban enfrentadas entre ellas, pero que parece que se hayan unido de alguna manera y colaborado en los asaltos y se hayan organizado. Por ello, la alcaldesa ha enviado a por ayuda de Magnimar para reforzarse ante futuros asaltos.
Shalelu nos hablo de las cinco tribus y sus lideres, Goblins. Entre ellos se encuentra uno de gran tamaño otro que posee una gran espada mágica, otro que comercia…
Ella seguirá acechando y buscando información de los Goblins y sus próximos movimientos mientras nosotros cuidamos y protegemos de la ciudad en caso de ataque.
Tras despedirnos de Shalelu volvimos al Dragón Oxidado cuando una bella joven se nos acerco pidiéndome ayuda. Se trataba de la hija menor de un famoso comerciante local que me suplicaba ayuda puesto que en el sótano de la tienda había ratas enormes y que tenia miedo de que la atacaran. Yo pensaba que podía tratarse de uno o varios Goblins que quedaran escondidos después del asalto pero la joven insistía en que yo y solo yo le acompañara. Mis compañeros viendo como últimamente tenia muchas admiradoras en el pueblo, decidieron que fuera yo solo a ayudar a la damisela en apuros pensando que me hacían un favor pero eso demostró ser un error.
Al llegar al sótano de la tienda, me encontré una cama y la joven se empezó a despojar de sus ropas a pesar de mis negativas puesto que no quiero “encuentros casuales” puesto que mi vida errante me hace ir de un sitio a otro y no quiero parecerme a mi padre y dejar hijos bastardos por aya donde viaje. Mientras mostraba mis objeciones e intentaba que la chica se vistiera, escuche un ruido y al ir al ver me encontré con su padre quien se pensó… lo que cualquiera pensaría al ver la situación.
Le explique la realidad y le jure que no quería aprovecharme de su hija como podía pensar, hija que permanecía callada y hacia ver que había sido idea mía ese encuentro. Incluso puse mi daga en el cuello y le coloque sus manos en ella jurando por mi vida que no era eso lo que había ocurrido. Al final el padre enfurecido me echo del lugar jurando que se vengaría y que me haría la vida imposible. Enfadado y triste a la vez por no haber podido defender mi honor, volví con mis amigos a la taberna y les relate lo ocurrido. Ellos por supuesto que me creyeron y dijeron que me ayudarían a solucionar el embrollo ¡grandes amigos poseo!.
Mis amigos me relataron que mientras yo sufría por las acciones irracionales de una adolescente, ellos también fueron requeridos para ayudar a una buena mujer que sollozaba con un bebe en sus brazos diciendo que el bebe había sido atacado en su hogar y que tiene miedo de volver allí. Examinando al bebe, tenia arañazos sin duda provocados por ¡Goblins! La mujer les contó que al entrar en la habitación del niño se encontró muerto al perro que guardaba la casa y a un goblin atacando a su hijo. Ella valientemente alejo al goblin del bebe lo suficiente como para salvarlo e huir de ahí en busca de ayuda de los héroes de PuntaArena.
Cuando mis amigos llegaron a la casa de la mujer, entraron armados preparándose para lo peor pero no esperaron encontrar algo tan horrible como ver el cuerpo del marido inerte con la cabeza metida debajo de un armario como si hubiera intentado atrapar al goblin de debajo. El pobre hombre había sido degollado y al retirarlo, comprobaron que el goblin le había intentado comer viendo los mordiscos y carne arrancada. En la habitación del muchacho el goblin les atacó aunque fue fácilmente vencido, ya era demasiado tarde y el daño ya estaba hecho.
Taparon el cuerpo del hombre y dieron las condolencias a la mujer para volver a reunirse conmigo en la taberna donde contamos nuestras cuitas bebiendo buen vino.
De repente uno sonido nos distrajo, entro un hombre de mediana edad y ropas nobles gritando y exigiendo saber donde se encontraba su hija. Con sorpresa comprendimos que era el padre de Ameiko, llamado Lonjiku Kaijitsu. El arrogante señor comenzó a tratar con desprecio a Ameiko y eso es algo que no puedo soportar por lo que le pedimos calma a lo que el nos reprocho que habíamos puesto en peligro a los ciudadanos de PuntaArena al rechazar a los Goblins y considerándonos poco menos que aficionados y vagabundos. Es cuando hizo aparición Ameiko desde las cocinas ante el alboroto y comenzó a discutir con su padre. Este le hizo un ultimátum para que abandonara la taberna y asumiera su rol en los negocios familiares de fabricación de cristal. Al intentar agarrar a Ameiko, esta le esquivo haciéndole caer… lo que enfureció aún mas a Lonjiku quien se marcho airado de la taberna no sin antes decirla a Ameiko que para él estaba tan muerta como su madre.
Este comentario afectó a Ameiko por lo que la intente consolar pero ella intento aparentar sin mucho éxito que no le importaba y volvió a sus quehaceres.
Aparte de unos cánticos y leyendas relatadas por mi para animar el ambiente mustio de los que estaban en la taberna, nada de importancia paso esa noche

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