Heroes de Punta Arena

03 La caceria del Jabali y una desaparición
El grupo crece con la vuelta de una amiga.

A la mañana siguiente recibimos una visita a la taberna, se trataba de Aldern Manovulpe, el noble al que salvamos la vida durante el ataque goblin. Apareció para darnos la gracias por nuestra ayuda y para invitarnos a una cacería de jabalís que iba a celebrar ese mismo día. Aceptamos más por su insistencia que por gusto y nos preparamos para asistir cuando se presento también nuestra amiga Vonesse. Una hechicera de la Ciénaga Espesa, amiga nuestra de la infancia que al final se animó a unirse a nosotros en nuestras aventuras. Vonesse decidió instalarse y conocer el pueblo mientras nosotros asistíamos a la cacería.

La cacería no fue mal, yo conseguí matar un jabalí y Grunyar otro mientras que Matondo sufrió un accidente sin importancia. Me quede los colmillos de jabali como recuerdo, me imaginaba que pronto me haria falta otra mula para llevar todos los recuerdos de mis hazañas.

A la vuelta al pueblo, me acerque a ver a la viuda del hombre muerto por el goblin a quien mataron mis compañeros para hacerla una pequeña donación para ayudarla en esos momentos duros. Me compadecía de ella y del pequeño por la ausencia de un padre como me había ocurrido a mi cuando nos abandono el mio.

Al volver a la taberna Bethana Corwin, una mediana que trabaja como camarera para Ameiko y es gran amiga suya, nos aborda preocupada. Ameiko ha desaparecido ya que ella no la había visto durante el desayuno ni en el resto del día y su habitación estaba vacía. Bethana encontró allí encima de la cama un trozo de papel que nos enseño. En la nota firmada por Tsuto, llamaba hermanita a Ameiko y revelaba sospechas de que el padre de ambos tenía algo que ver con el ataque goblin. Tsuto invitaba a Ameiko a venir a la fabrica de cristal de la familia a media noche sin decírselo a nadie por temor a que los lugareños pusieran complicaciones.

Preguntamos a Bethana por Tsuto y ella nos contó que era medio-elfo y que no se llevaba nada bien con Lonjiku, no así con su hermana a quien idolatraba. Bethana no se fiaba de Tsuto y temía que le hubiera pasado a algo a Ameiko por lo que nos rogó que la buscáramos. Al ser ya tarde y estar cansados, decidimos esperar hasta la mañana siguiente antes de ir a investigar la fabrica puesto que también tenia que recuperarse un poco de las heridas nuestro valiente paladín. Así que nos fuimos a dormir aunque a mi me costo al estar preocupado también por la enigmática mujer por la que siento una sincera amista si no algo más.

Nos levantamos muy temprano y tras comprobar que Ameiko no habia vuelto a la taberna, nos dirijimos a la fabrica de cristal para investigar lo ocurrido.

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02 ¡Somos heroes!
En PuntaArena

A la mañana siguiente, madrugué pronto para ver al Padre Zantus como me sugirió Ameiko, le enseñe mi marca de nacimiento y me hablo de un clérigo llamado XXXX en Magnimar que me podría ayudar. Le di las gracias e hice una buena donación puesto que tras el ataque, era necesario ayudar en lo posible.
Pronto se corrió la voz en el pueblo de nuestras hazañas y de la noche a la mañana pasamos de ser extraños forasteros a algo así como héroes locales. La gente nos saludaba y sonreía a nuestro paso e incluso en los establecimientos nos hacían descuento.
Fuimos llamados por el Alguacil Cicuta quien nos contó que el Padre Zantus había descubierto con horror que la tumba del anterior párroco había sido profanada y nos pidió acompañarlo hasta el cementerio para investigar.
Al llegar vimos que la puerta de piedra estaba rota y encontramos huellas de goblin. Entramos dentro de la cueva y nos atacaron un par de esqueletos. Derrotados fácilmente, pudimos explorar la tumba y comprobamos que el cuerpo había desaparecido.
Parecía como si el ataque de los Goblins hubiera servido de distracción mientras se robaba el cadáver del padre Tobyn. Nada bueno se podía espera de esto.
Al volver al centro del pueblo, un mensajero nos comento que la Alcaldesa quería vernos tanto al alguacil como a nosotros por lo que nos dirigimos al ayuntamiento donde conocimos a Shalelu Andosa, una bella elfa armada con un arco. La alcaldesa tras agradecernos nuestra ayuda, nos comento que Shalelu les ha ayudado mucho ya que conoce los bosques cercanos como la palma de la mano y es una enemiga implacable de los Goblins. La alcaldesa la consideraba como un miembro no oficial de la milicia de PuntaArena lo que dice la confianza que tiene depositada en ella el pueblo.
La bella Shalelu nos relató que PuntaArena no era el único pueblo asaltado por Goblins ya que había mucha actividad de estos pequeños saqueadores últimamente. Nos hablo de cinco tribus que hasta ahora estaban enfrentadas entre ellas, pero que parece que se hayan unido de alguna manera y colaborado en los asaltos y se hayan organizado. Por ello, la alcaldesa ha enviado a por ayuda de Magnimar para reforzarse ante futuros asaltos.
Shalelu nos hablo de las cinco tribus y sus lideres, Goblins. Entre ellos se encuentra uno de gran tamaño otro que posee una gran espada mágica, otro que comercia…
Ella seguirá acechando y buscando información de los Goblins y sus próximos movimientos mientras nosotros cuidamos y protegemos de la ciudad en caso de ataque.
Tras despedirnos de Shalelu volvimos al Dragón Oxidado cuando una bella joven se nos acerco pidiéndome ayuda. Se trataba de la hija menor de un famoso comerciante local que me suplicaba ayuda puesto que en el sótano de la tienda había ratas enormes y que tenia miedo de que la atacaran. Yo pensaba que podía tratarse de uno o varios Goblins que quedaran escondidos después del asalto pero la joven insistía en que yo y solo yo le acompañara. Mis compañeros viendo como últimamente tenia muchas admiradoras en el pueblo, decidieron que fuera yo solo a ayudar a la damisela en apuros pensando que me hacían un favor pero eso demostró ser un error.
Al llegar al sótano de la tienda, me encontré una cama y la joven se empezó a despojar de sus ropas a pesar de mis negativas puesto que no quiero “encuentros casuales” puesto que mi vida errante me hace ir de un sitio a otro y no quiero parecerme a mi padre y dejar hijos bastardos por aya donde viaje. Mientras mostraba mis objeciones e intentaba que la chica se vistiera, escuche un ruido y al ir al ver me encontré con su padre quien se pensó… lo que cualquiera pensaría al ver la situación.
Le explique la realidad y le jure que no quería aprovecharme de su hija como podía pensar, hija que permanecía callada y hacia ver que había sido idea mía ese encuentro. Incluso puse mi daga en el cuello y le coloque sus manos en ella jurando por mi vida que no era eso lo que había ocurrido. Al final el padre enfurecido me echo del lugar jurando que se vengaría y que me haría la vida imposible. Enfadado y triste a la vez por no haber podido defender mi honor, volví con mis amigos a la taberna y les relate lo ocurrido. Ellos por supuesto que me creyeron y dijeron que me ayudarían a solucionar el embrollo ¡grandes amigos poseo!.
Mis amigos me relataron que mientras yo sufría por las acciones irracionales de una adolescente, ellos también fueron requeridos para ayudar a una buena mujer que sollozaba con un bebe en sus brazos diciendo que el bebe había sido atacado en su hogar y que tiene miedo de volver allí. Examinando al bebe, tenia arañazos sin duda provocados por ¡Goblins! La mujer les contó que al entrar en la habitación del niño se encontró muerto al perro que guardaba la casa y a un goblin atacando a su hijo. Ella valientemente alejo al goblin del bebe lo suficiente como para salvarlo e huir de ahí en busca de ayuda de los héroes de PuntaArena.
Cuando mis amigos llegaron a la casa de la mujer, entraron armados preparándose para lo peor pero no esperaron encontrar algo tan horrible como ver el cuerpo del marido inerte con la cabeza metida debajo de un armario como si hubiera intentado atrapar al goblin de debajo. El pobre hombre había sido degollado y al retirarlo, comprobaron que el goblin le había intentado comer viendo los mordiscos y carne arrancada. En la habitación del muchacho el goblin les atacó aunque fue fácilmente vencido, ya era demasiado tarde y el daño ya estaba hecho.
Taparon el cuerpo del hombre y dieron las condolencias a la mujer para volver a reunirse conmigo en la taberna donde contamos nuestras cuitas bebiendo buen vino.
De repente uno sonido nos distrajo, entro un hombre de mediana edad y ropas nobles gritando y exigiendo saber donde se encontraba su hija. Con sorpresa comprendimos que era el padre de Ameiko, llamado Lonjiku Kaijitsu. El arrogante señor comenzó a tratar con desprecio a Ameiko y eso es algo que no puedo soportar por lo que le pedimos calma a lo que el nos reprocho que habíamos puesto en peligro a los ciudadanos de PuntaArena al rechazar a los Goblins y considerándonos poco menos que aficionados y vagabundos. Es cuando hizo aparición Ameiko desde las cocinas ante el alboroto y comenzó a discutir con su padre. Este le hizo un ultimátum para que abandonara la taberna y asumiera su rol en los negocios familiares de fabricación de cristal. Al intentar agarrar a Ameiko, esta le esquivo haciéndole caer… lo que enfureció aún mas a Lonjiku quien se marcho airado de la taberna no sin antes decirla a Ameiko que para él estaba tan muerta como su madre.
Este comentario afectó a Ameiko por lo que la intente consolar pero ella intento aparentar sin mucho éxito que no le importaba y volvió a sus quehaceres.
Aparte de unos cánticos y leyendas relatadas por mi para animar el ambiente mustio de los que estaban en la taberna, nada de importancia paso esa noche

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01 El festival de las mariposas
La llegada a PuntaArena

Nuestra historia comienza cuando decidimos abandonar la aldea donde habíamos vivido situada en la Ciénaga Espesa. Bien por motivos personales como es el mio o bien solo por vivir aventuras o conocer mundo, la cosa es que la aldea se nos había quedado pequeña y abandonamos la aldea con prácticamente lo puesto y algunos regalos de familiares y amigos para poder defendernos en caso de necesidad. Marchamos los tres amigos; Matondo el humano, Grunyar el enano y yo, Eloin el semielfo.

Marchamos a PuntaArena, por una parte era el pueblo grande más cercano y por otra, estaban celebrando una festividad especial para mi y no hay nada mejor que un pueblo en fiestas. Por lo que emprendimos el camino primero por la ciénaga y la naturaleza hasta llegar al camino principal en el que nos encontramos trasiego de visitantes y comerciantes en dirección también a PuntaArena con motivo de las fiestas en honor de Desna.

Llegamos a PuntaArena y nos sorprendió mucho. Música, olor a rica comida, bailarines, sonido de risas. Al llegar apenas nos alojamos en la posada que nos habían recomendado los lugareños, el Dragón Oxidado, marchamos para presenciar el acto principal: la suelta de mariposas.

Cuenta una leyenda que uno de los avatares de Desna cayó de los Cielos después de una gran batalla con Lamashtu. Un niño ciego huérfano cuidó a su avatar y lo trajo de vuelta a la salud, y para dar las gracias al niño, la diosa lo transformó en una mariposa inmortal. De esta forma, el niño podría volar para siempre en el día y la noche, viendo todas las maravillas del mundo.

En honor de este acontecimiento, la Iglesia cría mariposas, liberándolas desde un carro cubierto en el primer día de otoño, frente a una multitud de fieles. Estos “niños de Desna” llenan el aire durante el resto de la jornada, un día de canto, festejos y narración de cuentos.

Desna es la diosa a la que profeso, por lo que no podía perderme semejante espectáculo por lo que fuimos a la puerta de la catedral donde el Padre Zantus, el clérigo encargado de dirigir la Capilla de Punta Arena, tras reunirse la multitud, se dirigió a ellos:
-“Amigos, viajeros y peregrinos, queda inaugurado el Festival de Desna!!”

Tras la proclama, múltiples carros dispersos por Punta Arena fueron destapados y multitud de mariposas de brillantes y coloridas alas color azul fueron liberadas simultáneamente seguidas por un fuerte estruendo causado por la magia del Padre Zantus, y de una exclamación de sorpresa por parte de los presentes. Un espectáculo como jamas había visto y que recordare siempre.

Los niños perseguían las mariposas entre juegos y los mayores aplaudían y yo, rece en silencio por Desna pidiéndole ayuda en mi búsqueda. Mi trance fue interrumpido por el grito de una mujer seguido de una explosión. En un segundo, todo era un caos con gritos, gente huyendo, olor a humor y carne quemada y unos seres pequeños verdosos destrozando todo y atacando a los indefensos: ¡Goblins!

Con una simple mirada a mis compañeros, sabia que teníamos que hacer. Me encargué de ayudar a los niños y ancianos a buscar refugio mientras Matondo y Grunyar se lanzaban a detener a los invasores.

Los goblins, aun pudiendo parecer cómicos por su comportamiento caótico y despreocupado, pueden ser enemigos terribles sobre en todo en número por lo que había que atacar rápido y duro.

Cerca de donde se encontraba el padre Zantus curando a los heridos, apenas a unos pasos de donde lanzaba su discurso, avistamos a un grupo de Goblins encabezados por una goblin más grande que arengaba a los saqueadores de la misma manera que lo hace un bardo. Los Goblins acababan de incendiar un carros con pequeñas antorchas en sus manos. Nos reagrupamos y la atacamos. Como se encontraba regodeando del caos que habría creado no se dio cuenta de nosotros hasta que fue demasiado tarde. Yo lance un hechizo de grasa para desequilibrar a los Goblins mientras nos acercábamos y comencé a disparar flechas mientras Grunyar y Matondo llegaban con sus armas dispuestas.

El combate no fue rápido y no dimos cuartel a la Cantora Goblin ni a sus seguidores. Matondo y yo los manteníamos a raya con flechas hasta llegar Grunyar con su hacha. Al morir los Goblins, yo agarre el látigo que portaba la cantora pensado que igual me seria de utilidad y lo cierto es que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado nunca.

Nuestra victoria daba esperanza a los lugareños a la vez que hizo que algunos saqueadores huyeran despavoridos y persiguiéndoles en dirección norte escuchamos el ladrido incesante de un perro de grandes colmillos Al llegar al lugar vimos a otro grupo de Goblins y otro con aspecto de ser más peligroso montado en un perro. Este grupo estaba acosando a un joven con ropas de valor junto al perro del que escuchábamos el ladrido. No pudimos impedir que el goblin montado acabara de un tajo con el fiel animal mientras el despavorido noble pedía auxilio.

Pudimos actuar con sorpresa y atacar, primero al objetivo más poderoso flanqueándolo y golpeando con saña y sin descanso para luego acabar con otro goblin. Dejamos que los otros dos huyeran para ayudar al joven que se presentó como Aldern Manovulpe, mostrándose muy agradecido por salvarle la vida.

Tras esta victoria, no quedaron goblin en el pueblo puesto que huyeron al verse sorprendidos por la resistencia de los lugareños, quizás inspirados por nuestra valentía. No hubo ya tiempo sino para ayudar a apagar fuegos, curar a los heridos y llorar a los caídos.

A la noche, con los cuerpos y almas cansados volvimos a la posada donde Ameiko Kaijitsu, la dueña del Dragón Oxidado nos recompenso con alojamiento y comidas gratis por una semana.

Al estar intrigado por la historia de la bella propietaria compartí vino, canciones e historias con ella. Le conté de mi búsqueda en pos de mi padre de raza elfa, que abandonó a mi madre cuando me tenia en el vientre y no volvimos a tener noticias de el, de si vive o muere, de si le importamos o no. También le hable de mi marca de nacimiento, la que según mi madre significa que Desna ha bendecido mi nacimiento y me comentó que hablara con el Padre Zantus y que intercedería por mi. La charla fue placentera pero ya con el cuerpo dolorido por las heridas, decidí irme a dormir… una sorpresa más hubo, pero mi honor de caballero me impide hablar de ello.
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